Skip to content

Síndrome de Burnout

sindrome de burnout
Síndrome de Burnout
5 (100%) 1 vote

El síndrome de burnout (también llamado “síndrome de agotamiento”) es la evolución del estrés relacionado con el trabajo hacia un estado de estrés crónico.

El síndrome de agotamiento se caracteriza por el agotamiento físico y mental progresivo, la falta de motivación absoluta para las tareas realizadas y, sobre todo, por cambios significativos en el comportamiento de las personas que lo padecen. Este cambio de actitud, generalmente relacionado con los “malos modales” hacia los demás o con un trato desagradable, suele ser una de las características clave para identificar un caso de Burnout.

Este síndrome tiende a ser más frecuente en aquellos trabajos relacionados con el cuidado de otras personas, como profesores, personal sanitario o personas que trabajan en el servicio de atención al cliente y puede convertirse en motivo de baja por enfermedad, ya que llega un momento en el que el empleado se encuentra física y mentalmente incapacitado para desarrollar su trabajo.

Origen del sindrome de burnout

Esta patología fue descrita por primera vez en 1969 por H.B. Bradley y al principio se llamó “desgaste del personal”, para referirse al extraño comportamiento de algunos policías que trabajan con delincuentes juveniles.

Más tarde, en los años 70, Herbert Freudenberger profundizó en este fenómeno e incorporó el término “Burnout” en el campo de la psicología del trabajo. Herbert, que trabajaba como voluntario en una clínica de drogas en Nueva York, observó cómo muchos de sus compañeros, entre uno y tres años después de comenzar a trabajar allí, sufrieron una pérdida de energía y motivación, junto con otros síntomas como la ansiedad y la depresión.

Desde los años 80, numerosos autores han dado su propia definición del término, destacando las contribuciones de los psicólogos estadounidenses C. Maslach y S. Jackson. De hecho, el Maslach Burnout Inventory o MBI, en sus diferentes versiones, sigue siendo hoy en día uno de los instrumentos más reconocidos a nivel mundial para evaluar la incidencia de este síndrome en diversas áreas.

Sindrome de burnout sintomas

Los síntomas del Síndrome de Burnout son muy similares a los síntomas asociados con el estrés laboral en general, sin embargo, en el caso del Burnout pueden aumentar en intensidad, especialmente en relación con los cambios de comportamiento o carácter. Entre ellos, podemos encontrar:

Síntomas emocionales

  • Cambios de humor: Este es uno de los principales síntomas del Síndrome de Burnout. El trabajador a menudo está irritable y de mal humor. En muchas ocasiones, los buenos modales desaparecen y se generan conflictos innecesarios con clientes y usuarios. La sospecha o “estar a la defensiva” y el sarcasmo son comunes. A veces este cambio de actitud se produce en un sentido totalmente diferente, en el que el trabajador simplemente muestra indiferencia hacia los clientes o usuarios, e incluso hacia los colegas.
  • Desmotivación: El trabajador pierde toda ilusión por trabajar. Las metas y objetivos dan paso a la desilusión y a la idea de tener que soportar día tras día situaciones estresantes que superan sus capacidades y cada día de trabajo se vuelve largo e interminable.
  • Agotamiento mental: El desgaste gradual que el Burnout produce en el trabajador, hace que su resistencia al estrés sea cada vez menor, de modo que el organismo encuentra cada vez más difícil enfrentarse a los factores que generan ese estrés.
  • Falta de energía y menor rendimiento: Esta es una consecuencia lógica del punto anterior; como el organismo gestiona mal los recursos de que dispone, su capacidad de producción disminuye y, por lo tanto, el rendimiento es bajo. Además, cualquier situación de estrés laboral prolongada en el tiempo, produce a medio y largo plazo un deterioro cognitivo, que puede provocar pérdida de memoria, falta de concentración y mayor dificultad para aprender nuevas tareas o habilidades.

Síntomas físicos

Pero el Síndrome de Burnout no sólo nos afecta a nivel psíquico, entre los síntomas a nivel físico que produce, podemos encontrar:

  • Afecciones del aparato locomotor: Es frecuente la aparición de dolores musculares y articulares, que son el resultado de la tensión generada por el estrés laboral y que generalmente son causados por contracturas musculares.
  • Otros trastornos psicosomáticos: como problemas gastrointestinales, problemas cardiovasculares, afecciones cutáneas, cefaleas o dolores de cabeza, mareos, alteraciones del apetito sexual y aumento del riesgo de obesidad, entre otros.

Consecuencias del sindrome de burnout

Además de todos los síntomas mencionados anteriormente, el Síndrome de Burnout puede tener consecuencias como las siguientes:

  • Aumento del riesgo de alcoholismo o uso de drogas: El estrés en el lugar de trabajo aumenta el riesgo de conductas dañinas, como el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas. En aquellos empleados en los que el consumo ya estaba presente, la tendencia es a aumentar el consumo.
  • Trastornos del sueño: Al igual que otros tipos de estrés laboral, el “Síndrome de Burnout” puede producir dificultades a la hora de conciliar el sueño (insomnio), además, es frecuente que la persona tienda a despertarse repentinamente en varias ocasiones a lo largo de la noche, con el trastorno que éste provoca a quienes lo padecen.
  • Bajar las defensas: El “síndrome del trabajador quemado” afecta negativamente a nuestro sistema inmunológico, haciéndonos más propensos a enfermedades infecciosas del extranjero. Además, un sistema inmunológico más débil prolongará la duración de los mismos una vez que los encontremos contraídos y puede incluso causar situaciones más graves.
  • Además, las consecuencias del “agotamiento” se extienden más allá del propio empleado y pueden afectar a su familia, amigos y pareja e incluso causar importantes pérdidas económicas a las empresas.

Sindrome de burnout causas

Cualquiera de las siguientes causas puede desencadenar una situación de “agotamiento”, especialmente cuando ocurren durante largos períodos de tiempo y de forma continua:

  • Posiciones relacionadas con la atención al público, clientes o usuarios: Esto ocurre en aquellos puestos de trabajo en los que el empleado está sometido a un contacto continuo con clientes o usuarios y, por tanto, a un gran número de quejas, reclamaciones o peticiones de los mismos. Esto puede generar altos niveles de estrés en el trabajador y a largo plazo puede terminar afectando su comportamiento. En la mayoría de los casos, un cliente insatisfecho o insatisfecho con el servicio prestado no suele ser muy agradable y esto puede acabar “infectando” el comportamiento del trabajador.
  • Acoso en el lugar de trabajo: El acoso por parte de compañeros de trabajo o superiores en el lugar de trabajo también puede conducir a este síndrome. El acoso en el trabajo o “mobbing” consiste principalmente en el maltrato psicológico de la víctima para destruir su autoestima, a menudo con el objetivo de abandonar el puesto por voluntad propia. Puede obtener más información en nuestra sección sobre el acoso en el lugar de trabajo.
  • Alto nivel de responsabilidad: Algunos trabajos requieren un alto nivel de atención y concentración en la tarea en cuestión. El más mínimo error puede tener consecuencias desastrosas. Un ejemplo sería el personal médico, de cuyas manos depende a menudo la vida de un paciente. Son profesiones sometidas a altos niveles de estrés y, por lo tanto, propicias para padecer el síndrome de agotamiento.
  • Largas jornadas de trabajo o “turnos”: Otra causa del “agotamiento” son las horas de trabajo demasiado largas. Los trabajos en los que el empleado tiene que permanecer en el trabajo durante 10, 12 o incluso 16 horas pueden aumentar drásticamente la posibilidad de padecer este síndrome.
  • Trabajos muy monótonos: Paradójicamente, los trabajos aburridos, repetitivos o sin incentivos también pueden ser la causa del síndrome de agotamiento. El trabajador no encuentra motivación en lo que hace y esto causa frustración y estrés. A nadie le gusta pasar cientos de horas al mes haciendo una actividad que no los motiva en absoluto y con la que no se sienten cómodos.
  • El estrés laboral y el Síndrome de Burnout comparten la gran mayoría de sus causas, si quieres más información puedes consultar las causas del estrés laboral.

Sindrome de burnout tratamiento

La clave para un tratamiento efectivo del Síndrome de Burnout es detectarlo en sus primeras etapas, así que cuanto antes trabajemos en el problema después de identificarlo, antes podremos mantenerlo bajo control.

Por supuesto, la iniciativa en términos de tratamiento puede venir tanto del propio trabajador como de la empresa o institución para la que trabaja, por lo que es importante que exista una buena comunicación entre ambas partes y que se establezcan los mecanismos necesarios para detectar este tipo de casos en una fase temprana, ya sea mediante la realización de cuestionarios o la medición de los niveles de cortisol del empleado.

En primer lugar, las técnicas de relajación como las meditaciones guiadas o la escucha de música relajante han demostrado ser eficaces para reducir la ansiedad y mejorar la forma en que los trabajadores tratan el Síndrome de Burnout. De hecho, este tipo de práctica hará que el enfoque del trabajador hacia los problemas sea mucho más positivo y productivo.

En segundo lugar, no debemos olvidar la parte física del problema. El estrés y el agotamiento tienden a generar tensión muscular en determinadas zonas del cuerpo, como los hombros o el cuello, lo que a medio y largo plazo puede provocar la aparición de contracturas musculares, hernias discales y otras lesiones, agravando la situación. Por lo tanto, es importante realizar ciertos ejercicios de estiramiento y antiestrés como parte de la rutina diaria (e incluso como parte de la rutina de trabajo si es posible).

En tercer lugar, la práctica habitual de algún deporte (siempre adaptado a la condición física del trabajador) ha demostrado reducir notablemente los efectos del estrés en el organismo, como podemos ver en esta noticia. El deporte nos mantiene activos, mejorando la salud del corazón, los músculos y los huesos, así como ayudando a desconectar de nuestros problemas mientras lo practicamos.

En cuarto lugar, conocer y utilizar estrategias asertivas puede ser una excelente manera de combatir y prevenir el agotamiento. La asertividad es un comportamiento intermedio entre la pasividad y la agresividad (características típicas en los casos de Burnout), centrado en el buen manejo de las emociones y la comunicación con los demás. Veamos algunos ejemplos de estrategias asertivas:

  • Tratarse a sí mismo y a los demás con respeto.
  • Sea educado pero firme.
  • Sea directo y honesto con los demás.
  • Saber cómo expresar lo que nos importa o disgusta frente a otros con educación.
  • Saber hablar y escuchar sin enojarse.
  • Ser capaces de controlar nuestras emociones.
  • Ver las críticas de los demás como una oportunidad para mejorar.
  • En quinto lugar, no podemos olvidar los enormes beneficios que nos puede ofrecer la ayuda de un profesional. De esta manera, la terapia psicológica, ya sea individual o de grupo, puede hacer que el trabajador desarrolle mecanismos eficaces para hacer frente a aquellas situaciones que producen estrés y ansiedad.
  • Finalmente, llevar un estilo de vida saludable, evitar el tabaco y el alcohol o dormir lo suficiente son sólo algunos de los consejos que pueden ayudar a combatir el estrés y el síndrome de agotamiento.

Imagenes de sindrome de burnout

sindrome de burnout

sindrome de burnout

Videos de sindrome de burnout